jueves, 12 de abril de 2018

Broadway

Nueva York es una ciudad en la que, como sucede con los pulpos, laten varios corazones a un tiempo, y Broadway es sin la menor duda uno de ellos, especialmente a última hora de la tarde, cuando el sol se ha puesto y las luces se hacen más evidentes que nunca.


Habíamos caminado la ciudad durante todo el día y estábamos agotados, pero aún encontré fuerzas para visitar una de las calles más famosas del mundo. No me puedo creer que hayan pasado casi diez años de aquello.




Había llovido un poco, no mucho, lo suficiente como para que la gente tomara sus paraguas, las terrazas se hubieran vaciado y las luces de los anuncios se reflejaran en los charcos sobre el asfalto.




Hablamos de una avenida, camino ancho, si traducimos literalmente su nombre, muy famosa por albergar un buen número de teatros, unos cuarenta, en los que se han roto muchos sueños. Un puñado de ellos se hicieron realidad, sin embargo. La lista de actores y actrices de Hollywood que fraguaron aquí su brillante carrera es interminable, aunque actualmente la mayoría de los teatros programan musicales.




Es en esta calle donde encontramos el famoso edificio Flatiron, así como Macy’s o el Time Warner Center. Con sus 53 kilómetros, 21 de los cuales corren paralelos al curso del río Hudson dentro de Manhattan, es la más larga de Nueva York. Hubo un tiempo en el que se podía circular por ella en ambas direcciones, pero desde 2009 tiene algunas zonas peatonales que, visto el éxito, van ganando terreno al tráfico rodado.



Ya existía al fundarse la primera ciudad occidental, Nueva Amsterdam, aunque la mayor parte de su recorrido no recibiría el nombre de Broadway hasta el siglo XIX. Antes de la llegada de los europeos había una senda, creada por los antiguos habitantes de la isla, que atravesaba bosques y pantanos.


Hoy en día, poco después de la puesta de sol y con un tráfico intenso, luce sus mejores galas con los numerosos anuncios luminosos. Miro las fotos y me reafirmo en la creencia de que a Nueva York habría que ir al menos una vez al año. Y si en esta ocasión me limité a un pequeño trozo de la avenida, en la próxima me gustaría recorrerla de día y unos kilómetros más al norte.